Juegos entre las dependencias de los Duques de San Carlos, Trujillo (Cáceres)

Despierto. Las 7.00 A.M. Es temprano, pienso. Y echo en falta aquel canto celestial que solía salir de las Jerónimas que vivían en el maravilloso Palacio de los Duques de San Carlos. Me asomo a la ventana, como si así pudiera divisarlas, intento reconstruir el recuerdo de aquella melodía divina. Observo el Palacio casi entre sueños.



Un Palacio todo de sillería. Me invade una clase magistral de mi profesora preferida de Historia del Arte, qué tiempos más bellos, cuando yo vivía cada día como estudiante el día de la primavera. Escucho su voz en mi recuerdo:  - La puerta principal es de decoración renacentista, enmarcada entre columnas jónicas, ya muy barroca, con bustos en altorrelieve, grutescos y medallones. La otra fachada tiene cuatro niveles, el primero es una galería porticada, sobre ella tres balcones en línea con el de esquina, encima  una logia adintelada, sobre la cual se abre una serie de ventanas rectangulares que también recorre la otra fachada... - Y se desvanece su voz entre el sueño de unos cánticos y entre recuerdos de juegos en aquella puerta renacentista, entre el saludo de cada mañana de Sor María Cristina, aquellos dulces que empapaban nuestro paladar cada Domingo... Las echo de menos, más de lo que tan si quiera ellas puedan sospechar.


Solíamos entrar a jugar al patio central del palacio, desde el que se podían divisar todas las dependencias de la casa. Soñábamos y fantaseábamos sobre princesas y príncipes y bellos vestidos que se deslizaban entre el suelo empedrado. Recuerdo que había tres escaleras de caracol, una de ellas doble, con las que podíamos acceder a los últimos pisos, qué belleza era colarse entre aquellas paredes de cuento.


Descubríamos entonces algunos restos visigodos, que desvelaban sobre qué estaba construida aquella maravillosa dependencia. Curioseábamos por el aljibe, los sótanos.... Y mi hermana siempre se quedaba absorta en aquel gran escudo que podía ver también en la fachada, Vargas - Carvajal... Nos repetían cada vez que lo mirábamos como para que nunca se olvidase. Creo que ella soñaba con tener alguno así un día en su casa, o con un palacio así, quizá. No lo sé y nunca lo sabré. Eso siempre fue cosa suya. 

Mas información: http://bit.ly/14A9GlC


Este post ha sido escrito para Sitios de España por:

Patricia Moreno Luna
Twitter: @rubiassol



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1 comentarios:

  1. Historias para soñar, escrito por Patricia Moreno e ilustrado por una servidora.
    Algún día...

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