El Toboso (Toledo)

Esta pequeña localidad de Castilla La Mancha constituye uno de los rincones con mayor encanto de toda La Mancha. Conocida como la Patria de Dulcinea, El Toboso desprende por todas sus calles un ambiente quijotesco y romántico.


Patria donde se encontraba la amada de Don Alonso Quijano, Doña Ana Martínez Zarco de Morales, mas conocida como Dulcinea, nombre que le otorga Don Quijote en la obra mas importante de la literatura hispana: El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha escrita por Miguel de Cervantes en 1605.
Pocos lugares de su entorno pueden rivalizar con El Toboso en belleza. Sus calles y plazas albergan diversos monumentos de interés histórico-artístico, además de numerosos rincones llenos de encanto, típicos de las pequeñas villas manchegas, con su tradicional arquitectura de tapial y mampostería, y el encalado blanco de sus muros.


La iglesia, grandiosa e imponente se levanta sobre la vista de todos sus vecinos. Conocida como la Catedral de la Mancha su construcción data del siglo XVI, y su estilo arquitectónico corresponde a los estilos gótico-isabelino y renacentista. De ella también habla Don Quijote (cap.IX de la segunda parte) entrando a El Toboso con su amigo fiel e inseparable Sancho:
-Guio Don Quijote, y habiendo andado como 200 pasos, dio con el bulto que hacia la sombra, y vio una gran torre, y luego conoció que tal edificio no era alcázar,  sino la iglesia principal del pueblo. Y dijo:
            -Con la iglesia hemos dado, Sancho.
            -Ya lo veo- Respondió Sancho-.


El convento de las monjas Trinitarias, junto al parque municipal constituye una joya arquitectónica del siglo XVII. Llamado el Escorial de la Mancha, fue levantado por uno de los discípulos de Juan de Herrera siguiendo las directrices del estilo herreriano e impresionando así por su sencillez y austeridad.


Paseando por sus calles encontramos la Casa Museo Dulcinea. Antiguo edificio manchego de labranza que, por tradición, se ha vinculado con la vivienda donde Dulcinea paso su vida. Hoy en día, la vivienda constituye un ejemplo típico de las casas que habitan los hidalgos y labradores ricos de La Mancha.


Entre callejuelas encontramos bellas plazas y glorietas con un especial encanto. La Glorieta de Garcia Sanchiz constituye uno de los lugares únicos en la población. Lugar donde se esconde el monumento dedicado al filosofo y el Convento de monjas Clarisas. Un lugar que invita a la tranquilidad y al descanso.


El resto de la población se encuentra salpicado por múltiples referencias a lo cervantino, al Quijote por supuesto, a su eterna y universal amada: Dulcinea. Numerosos párrafos del IX capitulo cuelgan de distintas fachadas y las imágenes de Don Quijote y Dulcinea nunca abandonan la Plaza Constitucional. Numerosas fachadas y viviendas con escudos nobiliarios delatan la historia y pasado glorioso de El Toboso y a su vez esconden bellos patios de tradición arquitectónica manchega en su interior.



Actualmente, el ayuntamiento de El Toboso dedica dos museos a Cervantes, uno es el Museo Centro Cervantino donde muestran numerosos ejemplares de El Quijote en sesenta idiomas distintos y firmados por diversas personalidades de todo el mundo (El Rey Juan Carlos I de España, Margaret Tatcher, Hitler, Mussolini, Mandela, Ronald Reagan, etc.). Y otro, es el Museo del Humor Grafico Dulcinea, un espacio creado por José Luis Martin Mena, famoso humorista grafico del ABC y de La Codorniz, que dono diversas acuarelas y laminas de temática quijotesca. Junto a las suyas también se exhiben otras de Chumy Chumez, Mingote, Peridis, Forges, etc. La exposición se muestra en una casa decorada y construida al estilo del siglo XVI, recreando el ambiente de la novela cervantina.



El viajero que se acerque a El Toboso siguiendo los pasos de la universal pareja, Quijote y Sancho, deberá hacerlo según se narra en el capitulo IX de la segunda parte de El Quijote: adentrarse en el pueblo en busca de la sin par Dulcinea del Toboso y… habiendo andado doscientos pasos dar con una torre, y luego conocer que tal edificio no es el Alcázar sino la iglesia principal del pueblo… Y exclamar “¡con la iglesia hemos dado!”. Si se escucha atentamente se oirán sus palabras, resonando por los callejones y rincones del pueblo… El Toboso…”sosegado silencio”… Patria de Dulcinea… Cuna del Amor.



Texto realizado por: Piedad Villanueva y Fátima Real
Fotos donadas por Pepeltoboso.



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